28/3/15

Despertó la Primavera y..."El Gremlin"

...Y llegó la PRIMAVERA con mayúsculas. Y no precisamente con la climatología  (lluvia, viento, frío),  pero se siente, se huele, se escucha. El día se alarga,  la luz, tantos meses en blanco y negro, parece que ahora tiñe las cosas de colores.

Y justo cuando los campos florecen y el cuerpo despierta, me llegan los resultados de la "Operación cuello alto" de Verónica.

Valoración: "TODO UN ÉXITO"
   -Pequeños cambios en sus hábitos que poco a poco van mejorando.
   -Bajada de peso.
   -Mejora en su espalda y sus piernas.

Pero no todo es tan bonito ni perfecto...Ni en primavera.
Su resumen: aquí lo tienes redactado por ella misma:

"Me levanto y comienzo la mañana con algo de avena, un café con leche y un yogur desnatado, después tomo algo de fruta, y como bien, compensando los alimentos, sin grasas ni azúcar. A media tarde llega la felicidad de la merienda, y para cenar algo ligero, normalmente después de hacer ejercicio. He adelgazado, pero sobre todo estoy más ligera y fuerte, más en forma y de mejor humor.
Hasta aquí todo bien y contenta. Pero entonces llega la media noche, ese momento en el que la Cenicienta se convertía en una mujer corriente con una calabaza , éso ella que era princesa, pero como yo no soy princesa ni lo quiero ser, me convierto en Gremlin. Sí, pero no el adorable Gizmo, si no en uno de esos verdes y malos, que piden comer hasta no poder más. Ansiedad dicen que se llama. Permitidme que yo le llame Gremlin.
Una reconoce el problema, lo asume, y se va a la cama antes, siempre que puedo, pero cuando lo hago funciona muy bien. Aunque estoy convencida que María tiene trucos mucho más profesionales.
Pero como tenemos que enfocarnos en los logros, quería acabar mi resumen con lo superado.
Al principio lo más difícil era levantar el culo de la silla, y salir a caminar o a ir en bici, y comer menos, ya que mi estómago me pedía más, que era a lo que estaba acostumbrado, pero poco a poco el culo pide salir, y el estómago ya deja de pedir. Es cuestión de voluntad y paciencia, virtudes de las que no poseo grandes cantidades, por lo que si yo puedo, todo el mundo puede.
En el próximo capítulo, veremos qué ha pasado con el Gremlin y a ver si María nos ayuda en el proceso, porque entre tú y yo, aún no lo he matado".


Ya ves; una de cal y otra de arena. Pero nada tan grave que no se pueda solucionar.

De momento parece que funciona todo bastante bien: los ejercicios y la alimentación ya van dando sus frutos. Pero esa ansiedad noctámbula que no desaparece es muy corriente: todo lo que se ha tornado costumbre es difícil de  cambiar; ni el cuerpo ni la mente quieren salir de esa "zona de confort".  Readaptarse, cambiar,.. supone esfuerzo y voluntad, y no es fácil.

Pero a pesar de que Verónica dice que no tiene voluntad, yo creo que no es así, que ya ha comenzado y ha avanzado mucho, y que aún no sabe de lo que ella es capaz.

¿Qué le recomiendo para calmar a su Gremlin?. Pues lo primero... que no lo haga enfadar. Que lo que ella cree que es un Gremlin no es más que un oso amoroso un poco... cabreado??? y más que "matarlo" conviene saberlo llevar.
Si lo ves desde este punto de vista te darás cuenta de que lo único que has de hacer es mantenerlo tranquilito y despistado. Dale lo que quiere y busca que eso a la vez sea lo que a ti también te conviene.

Varias opciones:
-Acostarte antes de la medianoche: Es preferible aprovechar todo el día levantándote un poco más temprano y estar sobre las 23:30 - 00:00 ya en la cama. A la "hora de la ansiedad" el osito ya está dormido y no se transforma en gremlin y además aprovechas poque la regeneración de tu cuerpo es mayor durante las primeras horas de sueño que van entre las 23:00 y las 2:00. Verónica ya comenta que cuando lo hace... ¡le funciona!

-Cenar entre 2 y 3 horas antes de acostarte:  Si estás sin comer desde la tarde, es casi seguro que llegarás a cierta hora de la noche con tu Gremlin asomando y con ganas de guerra. Intenta gestionar bien la hora de la cena y lo que ingieres. No hace falta que la elimines; puedes cenar liviano sin quedarte con hambre. Verduras cocidas (que son más fáciles de digerir), sopas o cremas de verdura, cereales integrales son una buenísima opcion: como la quinoa, el mijo,... Y mil opciones entre las cuales puedes hacer una selección en función de muchos factores.

-"Picar algo": Si no puedes evitar acostarte tarde, porque ya sabemos que muchas veces es imposible seguir el horario a rajatabla, hay también la opción del picoteo. Pero si lo haces, hazlo bien.
Elabórate una lista de alimentos que te gusten, que sean fáciles de digerir y que A TI te vaya bien tomar por la noche. Si quieres saber cuáles son, como bien te digo en el párrafo anterior, encontrarás mil listas en todas partes, mil médicos y nutricionistas que recomiendan.
Como cada uno es un mundo y cada cuerpo tiene sus necesidades y su manera de funcionar, lo más sensato será que investigues qué te conviene.

Lo que NO funciona y ya te aviso de antemano, es querer castigar a tu cuerpo haciendo oídos sordos. Porque es ahí cuando inevitablemente te encuentras sin remedio con un Gremlin furioso imposible ya de controlar.

¿Quieres saber cuál es la opción que Verónica ha escogido y cómo le ha funcionado?. Muy pronto en un nuevo post con resultados, más curiosidades y pequeños tips que te ayudarán a mantenerte en forma.

Gracias por estar aquí y felices vacaciones de Semana Santa!!!

doyoubailas?