Operación "Cuello alto"

febrero 10, 2015

Por fiiiiiiiiiiiiiiinnnnnn!!!

Ilustración Verónica Maraver
Ya te dije que, aunque sea tarde, NUNCA se me olvida cumplir mis promesas!
Motivos y excusas haylos, pero no vale la pena entretenerme en ellos porque en el fondo ninguno arregla nada; lo más práctico es que me ponga manos a la obra y continúe con la serie de posts para ayudarte a mejorar tu forma física, tu salud, tu belleza... que ya comencé hace unos meses atrás.
Recuerdas?

En esta ocasión nos hemos sentado Verónica Maraver y yo y nos hemos comprometido a que, llueva, truene o se acabe el mundo, vamos adelante con la propuesta: planes y resultados que queremos mostrarte cada mes durante algún tiempo, e irte explicando los cambios de hábitos y de forma física que Verónica va a ir experimentando.

Y sí, en invierno porque no solo es importante lucir cuerpito en bikini, sino sentirte bien, estar saludable y, por qué no, lucir "cuello alto".

La verdad es que Verónica ya ha comenzado con algunas cositas de las que hablaba en el post anterior y, te he de decir que según ella ¡funcionan!.
Ahora lo que me ha pedido es algo más concreto y con lo que podamos medir resultados.
Y por qué no, explicarte cómo va el proceso en el que, seguramente, habrá momentos de todo tipo: motivación, desánimo, cansancio, aburrimiento, subidones, momentos de reir y otros no tan divertidos...
Eso es lo que quiero documentar porque, seguramente, te vas a ver reflejado-a en esta historia y probablemente sea más fácil que comiences tu "puesta a punto" en compañía.
Es eso de: "si ella puede... yo también".

Para que no sea todo tan "HARD", voy a ir añadiendo una cosita cada semana. Ya sabes que intentar hacer el cambio radical es sinónimo de fracasocasiseguro, y eso es justamente lo que queremos evitar a toda costa.

LA SITUACIÓN INICIAL
Verónica ha ganado unos quilitos de más y esto le afecta a su espalda y a sus rodillas que ya de por sí tienen "problemillas". Según su médico debe bajar un poco de peso y tonificar la musculatura para que sus articulaciones y su columna no sufran. Pero por otro lado, debido a esto, no puede hacer cualquier tipo de ejercicio: ha de evitar la carga en las rodillas y ejercicios en los que pueda sentir dolor en sus cervicales.
Otra cosa que ella quiere cambiar es su manía de "picotear" entre horas. Es muy nerviosa y además, trabaja en su casa, con lo que es fácil tener siempre algo que picar entre horas.

...Y más detallitos que iremos explicando a medida que avancemos en la historia.
Ahora lo más importante es comenzar con el primer pequeño cambio, que va a ser:

1.-Ejercicio suave diario
Lo primero: poner el cuerpo en movimiento. Sé que es un "rollo" sobretodo si no tienes el hábito, pero las opciones que hay para Verónica son aptas para "todos los públicos".

Al levantarte de la cama

a-En la cama antes de levantarte: Estírate; brazos y piernas. Eleva los brazos por encima de la cabeza y haz unas cuantas respiraciones profundas y conscientes inspirando al llevar los brazos arriba y atrás y sacando el aire al bajarlos.
b-Siéntate el el borde de la cama con los pies en el suelo y ahora alarga los brazos arriba con tu espalda bien derecha y tu abdominal controlado y tonificado (ombligo hacia la columna y hacia arriba) mientras inspiras largo y profundo. Al sacar el aire baja los brazos estirados por los lados y te vacías de aire completamente. Repite la operación dos o tres veces.
c-Ponte de pie y vuelve a elevar los brazos lateralmente por encima de la cabeza. Al soltar el aire baja los brazos al lado del cuerpo y déjalos relajados. Inspira erguido mientras vas doblando el cuerpo desde la cintura para buscar manos al suelo (o donde llegues; no es importante llegar a tocar el suelo). cuando estés completamente doblado respira dejando el cuerpo y los brazos relajados; notando como la zona posterior de las piernas y la espada se estiran.
Sin golpes y sin forzar nada; solo respirando y permitiendo que el cuerpo se relaje completamente.
Para subir relaja rodillas, redondea el tronco y ve subiendo por abdominal hasta llegar completamente estirado y repite un par de veces más.

(Si no puedes hacerlos todos, haz por lo menos el primero antes de levantarte de la cama).

Durante el día

a- camina media horita a buen ritmo: si no tienes tiempo de salir a caminar expresamente, aprovecha que tienes que desplazarte para ir caminando o en bicicleta.
En el caso de Verónica combinaremos un poco de cada: un poco de caminar  y otro poco de bicicleta.

No es mucho para comenzar, ¿verdad?.
Esa es la idea; poquito a poco pero con paso firme, engañando a la cabeza para que no te gane la pereza.

¿Estás a punto?

Nosotras sí...Y comenzamos en 3, 2, 1...YA!!!!!









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